Era de bailarina de can-can, una falda preciosa que me dejó mi amiga Lolilla, llena de volantes de tul en rojo y negro con la que habíamos jugado en innumerables ocasiones, creo que nunca la voy olvidar.
Llevaba un par de plumas infinitas prendidas con una cinta que adornaba mi frente.
Las siguientes fueron las de una boa en azul noche de Massimo Dutti que me regaló mi madre, aun andará por algún cajón.
Y desde entonces hasta ahora.
Este cuello de plumas lo compré para un vestido, ya os enseñaré ese outfit en otra ocasión. Pero puedes usarlo con este look tan sencillo y convertirte en la reina de la noche.
Plumas: Zara (old)
Camiseta: H&M (old)
Short: Queen´s Wardrobe
Bolso: Purificación García
Sandalias: Bimba y Lola (old)
Elegantisimo :D
ResponderEliminarmolan mucho las plumixis
ResponderEliminarIrene
ese reloj vale para todo!!! Igual para un smoking q para unas plumas...
ResponderEliminarOleich
jajaja, pues sí que no me lo quito ni a tiros... es lo que tiene un buen regalo!
ResponderEliminarY por cierto Oli, con el esmoquin me lo quité. Besazo chicas!
Me encantan esas plumas y lo bueno es que poniéndolas da la vuelta a cualquier look, guapísima!!
ResponderEliminarPilar T.